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CORONAVIRUS | El virólogo español que investiga la vacuna del Covid-19 anuncia «una segunda ola» después de verano

García Sastre dirige el Instituto Global de Salud y Patógenos Emergentes en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, uno de los centros de investigación más reconocidos a nivel internacional. Es uno de los expertos en virus respiratorios más prestigiosos del mundo y su trabajo se ha centrado, sobre todo, en la gripe. En estos momentos, el coronavirus es el objeto de sus investigaciones y trabaja para saber qué factores influyen en su evolución y cómo combatirlo.


Desde su experiencia manifiesta que «no podemos estar seguros de lo que va a ocurrir, pero sí podemos decir lo que es más probable que ocurra, si el virus se comportara (y parece que lo hace) como pandemias previas de gripe, como la del 1918 o la del 1957». Esto quiere decir, a su juicio, que «estamos en la primera ola de infecciones».

Después de decretarse el estado de alarma y de imponerse el aislamiento social, los últimos datos indican que el número de contagios disminuye a pesar de que aumenta el de fallecidos. García Sastre reconoce que, «seguramente, entre las medidas de contención y la llegada del buen tiempo, los contagios empiecen a disminuir, las muertes empiecen a disminuir, y que llegue un momento antes del verano en que vuelva a recomenzar la vida normal, aunque sea poco a poco, ya que las infecciones se mantendrían, pero a un nivel bajo».

No obstante, advierte: «Cuando ese momento llegue, no habría que bajar la guardia, sino seguir haciendo mucho diagnóstico para saber el nivel de circulación del virus». En este sentido, el virólogo insiste en la necesidad de «implementar también otro tipo de análisis, que es el serológico», prueba que no indica si estás infectado, «sino si has sido infectado y tienes inmunidad natural al virus». Eso haría posible, según García Sastre, saber cuánta gente tiene ya esa resistencia que hará mucho más difícil que se infecten.

García Sastre declara que no es fácil calcular cuántos serán, pero afirma que podrían alcanzar «alrededor del 20% o más». «Es probable que estemos acercándonos a ese número ya», confiesa. Una cifra que abarca el índice de población al que le será más complicado contagiarse en las siguientes «olas». En esta línea, García Sastre cree que, «posiblemente nos quede todavía casi un año hasta que esto se haya convertido en pocas infecciones, pero eso no quiere decir que tengamos que estar encerrados un año, solo durante las ondas de contagio si no existiera todavía una vacuna».